Washington advierte de ataques en Irak y afirma que Bagdad no puede garantizar la seguridad de los estadounidenses
El Departamento de Estado actualizó la alerta de viaje para Irak y la mantuvo en el nivel cuatro “no viajen”, advirtiendo sobre ataques con artefactos explosivos, fuego indirecto y drones en grandes ciudades, y afirmando que el gobierno iraquí “no puede garantizar la seguridad” de los estadounidenses.

El viernes 23 de octubre, el Departamento de Estado actualizó la alerta de viaje para Irak y la mantuvo en el nivel cuatro, el más alto, “no viajen”, instando a sus ciudadanos a no viajar a Irak “por ningún motivo” y afirmando que el gobierno iraquí “no puede garantizar la seguridad de los ciudadanos estadounidenses” frente a oleadas de violencia súbita y conflicto armado. La embajada de EE. UU. en Bagdad volvió a publicar la alerta hoy, sábado 24 de octubre.
¿Qué hay de nuevo en la advertencia
El Departamento precisó que no cambió el nivel de la alerta ni los indicadores de riesgo, pero actualizó el resumen para reflejar lo que describió como un aumento en la probabilidad de ataques armados por parte de los hutíes respaldados por Irán. La advertencia señala que los hutíes han llevado a cabo acciones hostiles contra Arabia Saudí, incluidas agresiones contra aeropuertos civiles e infraestructuras críticas que han causado víctimas civiles y graves perturbaciones en los viajes, y advierte que estas acciones “podrían escalar rápidamente más allá de esa región”.
Bagdad no garantiza la seguridad de los estadounidenses
La alerta reiteró que el gobierno iraquí no puede garantizar la seguridad de los ciudadanos estadounidenses ante brotes de violencia súbita y el conflicto armado, una frase que ya apareció en una actualización anterior del 29 de agosto. Añadió que el propio gobierno de EE. UU. “tiene una capacidad limitada” para prestar servicios de emergencia a sus ciudadanos en Irak debido a los riesgos de seguridad.
Artefactos explosivos, fuego indirecto y drones
Según el texto de la alerta, los ataques con artefactos explosivos, fuego indirecto y vehículos aéreos no tripulados ocurren en muchas zonas de Irak, incluidas ciudades importantes, y recientemente han apuntado a hoteles, universidades, instalaciones energéticas y aeropuertos, además de sitios que se perciben como vinculados a Estados Unidos, incluidas instalaciones diplomáticas. El Departamento describió el riesgo de secuestro como alto y acusó al Estado Islámico (ISIS) y a facciones armadas que, según la alerta, están aliadas con Irán de incitar y llevar a cabo ataques contra estadounidenses y sus intereses en Irak.
Restricciones para diplomáticos estadounidenses
La advertencia señala que los empleados del gobierno de EE. UU. que trabajan en Irak viven y trabajan bajo protocolos de seguridad estrictos y que necesitan un permiso especial para viajar allí, con la posibilidad de imponer “ajustes adicionales” en el número de personal según la evolución de la situación de seguridad. También indica que la Administración Federal de Aviación de EE. UU. prohíbe a las aerolíneas estadounidenses sobrevolar el espacio aéreo iraquí por debajo de 32.000 pies.
Qué pide Washington a sus ciudadanos
El Departamento de Estado instó a sus ciudadanos que se encuentran en Irak a preparar un plan para salir del país en caso de emergencia “sin depender de la asistencia del gobierno de EE. UU.”, registrarse en el programa Smart Traveler Enrollment para recibir alertas, elaborar un plan de seguridad personal e incluso redactar un testamento y dejar muestras de ADN con sus médicos por si fueran necesarias para identificar sus restos.
La embajada de EE. UU. en Bagdad había emitido el 18 de octubre un aviso de seguridad en el que pedía a los estadounidenses en Oriente Medio mantener mayor vigilancia y estar preparados para cancelaciones de vuelos y cierres de espacio aéreo, evitar manifestaciones y grandes concentraciones, extremar la precaución en lugares públicamente vinculados a Estados Unidos y mantener un “perfil bajo”, al tiempo que confirmaba que la embajada sigue abierta para prestar los servicios consulares habituales.
Análisis del momento
La actualización llega en medio de un aumento de ataques transfronterizos contra aeropuertos e instalaciones energéticas en Arabia Saudí durante octubre, y muestra que Washington considera a Irak como un escenario expuesto a las repercusiones del enfrentamiento regional, mientras que el énfasis en la incapacidad de las autoridades para garantizar la seguridad de los estadounidenses vuelve a colocar frente al gobierno iraquí el asunto de la protección de misiones e intereses extranjeros.

